¿Tienes falta de sueño?

El sueño ha sido un tema tabú durante mucho tiempo, recién en la última década hemos podido tener más información y concientización al respecto.  Y esto es algo súper bueno, porque el sueño es vital, es una necesidad y es importante que todos cumplamos con esa necesidad que tiene nuestro cuerpo para funcionar correctamente.

Los beneficios del sueño son muchos, la mayoría ligados a la función cerebral, regeneración celular y de tejidos y fortalecimiento del sistema inmune. No se trata solo de dormir, sino de tener calidad de sueño y esto se logra durmiendo lo suficiente, que esto suceda de forma regular y que el sueño sea continuo.

En los países en los que hay cambios de horario, hay una estadística super curiosa.  El día en que pierden una hora, hay un 24% de incremento en infartos, y cuando ganan una hora, hay una disminución del 21% en infartos.  ¿No te parce increíble? Solo es 1 hora.  Esto también se ve en accidentes de tráfico y suicidios.

¡Así que el día de hoy este artículo lo escribo para ti mamá/papá!

Como pueden ver, la falta de sueño trae una serie de consecuencias y hay algunos signos fáciles de evidenciar que tenemos falta de sueño:

Irritabilidad

Cuando estamos cansados reaccionamos de forma más agresiva a situaciones cotidianas, cambiamos de humor con mucha facilidad, perdemos la paciencia rápidamente, tenemos tendencia a discutir más con nuestra pareja y disminuye nuestro deseo sexual.

Cuando dormimos bien la mayor parte del tiempo, nos damos cuenta enseguida el día en nos despertamos después de una mala noche, empezamos el día de mal humor y probablemente sientes en ese día específico que todo sale mal.  Y no es que en ese día específico hayamos tenido mala suerte, es cómo reaccionamos a cada cosa que nos pasa, en el tráfico, con los compañeros de oficina, con nuestros hijos, con nuestra pareja…

Problemas de salud

Dormir bien promueve que tengamos nuestro sistema inmune fortalecido, a esto complementamos con una buena alimentación y ejercicio. Cuando no dormimos bien tenemos el efecto contrario y nos enfermamos con más frecuencia.  Por eso, cuando estamos enfermos nos mandan a descansar.

Es común que la falta de sueño provoque que nos de gripe con más frecuencia, dolores de cabeza y migraña, presión alta, dolores de barriga, aumento de peso, ansiedad y depresión. 

¡Dormir no es negociable!

Cansancio

Este es el signo más común, la mayoría de las mamás y papás con los que hablo y les pregunto cómo se sienten, lo primero que me dicen es cansancio y agotamiento. Y esto trae como consecuencia desgano, falta de concentración y disminución en el rendimiento laboral.

Por lo general esta sensación de cansancio hace que consumamos más café o bebidas energéticas y tengamos una preferencia por consumir productos altos en azúcar y grasas saturadas.

¿Sientes algo de esto? Yo sentí mucho de esto cuando no dormía porque mi bebé se despertaba cada hora durante toda la noche.  Y solo les puede decir que cuando volví a dormir noches completas de sueño, ¡mi vida se transformó y mi carácter también!  Empezar el día feliz tiene un impacto super positivo en tu día.

Así que tienes que priorizar el sueño, dormir no es un modo de vida de lujo.  Dormir es una necesidad básica que tenemos los seres humanos para poder funcionar correctamente, en todos los sentidos.

Y no es cuestión de dormir más largo el fin de semana, lo mejor para el sueño es la regularidad.  Dormirte y despertarte todos los días a la misma hora mejora la cantidad y la calidad de sueño.

Desgraciadamente, a medida que envejecemos la calidad de sueño disminuye, así que es importante aprovechar mientras podemos dormir bien.  Y esto es especialmente importante en la infancia, es la época en que el sueño es la más perfecto posible y por eso el mejor regalo que puedes darle a tu hijo es que tenga hábitos saludables de sueño y cumpla con su necesidad de sueño.

Si es que la falta de sueño que tienes es porque tu bebé no duerme bien, ten por seguro que la solución está en hacer un par de cambios en los hábitos de sueño de tu bebé. Y estos pequeños cambios van a transformar tu vida y la de tu familia.

Así que recuerda que dormir no es negociable y que cuando te convertirte en mamá o papá no estás recibiendo una sentencia a tener malas noches por meses o años. Tampoco es necesario que sacrifiques tu salud y tu felicidad. ¡Dormir bien y tener un bebé es posible!

Y ese es mi trabajo, transformar mamás y papás cansados en mamás y papás activos, dándoles las herramientas y todo el apoyo que necesitan para que sus hijos duerman tranquilamente.

¡Una familia descansada, es una familia más saludable y feliz!

¿Necesitas ayuda con el sueño de tu bebé? Agenda una llamada de evaluación gratuita:

Dulces sueños,

Paula

paula@debebesysueno.com