¡Deja de ser parte de la rutina de sueño de tu bebé!

Este podría ser un título algo confuso, no encontré el título perfecto.

No estoy sugiriendo que dejes de participar de la rutina de tu pequeño del todo. Incluso si en algún punto podrías decir “bueno, ya se está acercando la hora de dormir, anda a darte un baño, cepilla tus dientes, ponte la pijama, lee un cuento y acuéstate.  Voy a estar aquí viendo mi serie favorita y tomando una copa de vino por si  me necesitas”

Incluso si es algo que podría funcionar, no conozco a ninguna mamá que en verdad disfrutaría de dejar de compartir con su pequeño la rutina de sueño, ¡bueno tal vez una vez a la semana no estaría mal!.

La verdad es que a mi me encanta acostar a mis hijas. Verlas jugar en la tina, ponerles sus pijamas, lavarles los dientes, leer cuentos juntas, abrazarlas… No cambiaría esto por nada del mundo, ni siquiera por mi serie preferida y el mejor vino.

Pero el problema que veo en la mayoría de papás, cuyos bebés no duermen toda la noche, ocurre después de que les acuestan. 

Para ser más específica, el problema es que la mamá o papá se acuestan con su bebé o le acompañan hasta que se duerma, y he aquí el por qué…..

Cuando te metes en la cama con tu bebé para que se duerma, es normal que te necesite cerca cada vez que tiene que dormirse.  Incluso si se trata solo de una caricia o simplemente tu presencia, tu bebé se vuelve dependiente de la sensación de tenerte cerca para poder conciliar el sueño.

El problema de esto es que ni los bebés ni los adultos, se duermen y permanecen dormidos de 8 a 10 horas seguidas. Cuando dormimos, todos tenemos ciclos de sueño que pasan de sueño ligero a sueño profundo y viceversa varias veces en la noche.

Cuando los adultos se despiertan después de uno de estos ciclos, normalmente no se acuerdan de esto al siguiente día, apenas permanecen despiertos por uno o dos minutos antes de volverse a dormir. Y esto es porque saben cómo volverse a dormir por su cuenta.

Pero si el bebé está acostumbrado a dormirse cerca de su mamá o papá, con la capacidad y seguridad de poder tocarles, cogerles la mano…. entonces, ¿qué se supone que pueden hacer cuando se despiertan después de un ciclo de sueño y sus papás no están cerca?

Bueno, estoy segura que esto es algo que todos los papás saben, cuando un bebé quiere a su mamá o papá, llora.

Lloran hasta que mamá o papá aparezcan, lo cual hace que se sientan en un entorno familiar y puedan volver a conciliar el sueño de la manera en que ellos saben dormir.

Así que esta es la razón por la que seguro has escuchado más de una vez algo similar a “mi bebé no se duerme si no estoy cerca”. Y esto no es porque tu bebé necesite la seguridad de saber que está a salvo,o que tu presencia es necesaria para que se calme, es simplemente parte de su rutina de sueño.

Y si estás pasando por esta situación, seguro te preguntas ¿cuál es la solución?

Bueno, podrías hacer colecho, así tu bebé puede estirar sus brazos y tocarte cada vez que se despierte.  Pero si estas leyendo esto, me imagino que esto es algo que ya intentaste y te diste cuenta que este cambio no te dio los resultados que esperabas. 

Unas cuantas patadas o manotazos en medio de la noche, o un bebé que se despierta cada hora, puede provocar que los papas que veían al colecho como una solución a las malas noches cambien de planes rápidamente.

O, te doy una opción mucho más recomendable y con resultados permanentes. Puedes ayudarle a tu bebé a desarrollar la habilidad de dormir de forma independiente para que así pueda recurrir a esta habilidad cada vez que se despierta y pueda volverse a dormir por sí solo. ¡De la misma manera en que te duermes tú! 

Sé que puede sonar como una tarea difícil para un bebé, pero te aseguro que no estoy sugiriendo nada muy desafiante, y estoy casi segura que te sorprenderá lo rápido que se adapta a su nuevo hábito para dormir. Acariciar a su peluche, jugar con sus manos, tocarse el pelo, pueden ser algunas de las estrategias efectivas que ayuden a tu bebé a conciliar el sueño, y lo mejor es que puede usarla cada vez que se despierte, a cualquier hora del día o la noche.

Y si necesitas ayuda durante el proceso, no dudes en contactarme.  Es mi trabajo y me encanta poder ayudar a otras familias a que disfruten de los beneficios de tener noches de sueño reparador. Estoy convencida que las familias descansadas son familias más saludables y felices.

Dulces sueños,

Paula Suárez