Consejos para el regreso a clases

Este último tiempo de pandemia ha sido simplemente caótico. Al principio pensamos que era cuestión de un par de semanas, ahora después de 6 meses hemos cambiado totalmente nuestra forma de vida. Y ahora que regresamos a clases, quiero empezar por decirles honestamente que entiendo totalmente que haya habido cambios en sus rutinas y no se preocupen por ser juzgados.

Yo sé… Soy consultora de sueño y ustedes podrían pensar que voy a castigarles por los cambios en horarios, rutinas, o cualquier otro cambio que ha podido afectar el sueño de sus hijos durante este tiempo.

Créanme que les entiendo totalmente! Yo también soy mamá y sé lo difícil que ha sido todo esto para todos. Equilibrar el trabajo, con todas las tareas de la casa, y las actividades de nuestros hijos durante las vacaciones. Si ya de por sí en vacaciones normales es difícil mantener rutinas y horarios, ¡no se diga con pandemia de por medio!

Así que, sin importar lo que haya pasado durante este tiempo, ahora que nuestros hijos vuelven a clases y que ya nos hemos acostumbrado a esta vida de pandemia, todos queremos y sentimos la  necesidad de volver a tener rutinas razonables y acostar temprano a nuestros hijos ¿verdad?

Así que si  mientras lees esto, te sientes identificado, sigue leyendo. El día de hoy te quiero compartir algunos consejos que te puede servir para volver a tener estructura en tu vida.

Fija una hora para acostar a tus hijos

Seguro te preguntas, ¿a qué hora debería acostar a mis hijos? Muchos de los papás con los que trabajo se sorprenden cuando sugiero que acuesten a sus hijos entre 7 y 8 pm.

Y se sorprenden todavía más cuando los digo que los niños hasta las 12 años necesitan entre 10 y 12 horas de sueño cada noche.

Así que cuando  fijas la hora de dormir de tus hijos debes observar cuántas horas duerme tu hijo, tomando en consideración que tu hijo por lo menos necesita 10 horas  de sueño cada noche.

Otro factor a tomar en cuenta es la hora a que en que tu hijo se despierta. La mayoría de niños por lo general se despiertan siempre a la misma hora.  Acostarles más tarde no hace que se levante más tarde.  Así que tomando como punto de referencia el rango de 6-8am para empezar el día, lo más tarde que tu hijo debería acostarse es las 8pm.  Además, a tu hijo le toma tiempo dormirse, así que si le acuestas a las 8pm te aseguras que a las 8.30 ya esté dormido.

Otra razón, que algunos papás no toman en consideración y que es muy importante, es que tanto tú como tu pareja necesitan disfrutar de momentos “sin hijos”, poder ver programas de tv para adultos, comer la comida que quieras, leer un libro, hacer yoga, lo que sea que te guste hacer, te recarga la energía.  Y esto es vital para tu relación de pareja y la relación con tus hijos.

Bueno, ahora que ya hemos fijado la hora de acostar de nuestros pequeños,  pasemos a temas más difíciles de cómo hacerlo.

Cómo cambio la hora de acostarle?

Los cambios de hábitos hay que hacerlos paso a paso.  No podemos esperar cambios de la noche a la mañana, así que hay que tener paciencia y ser consistentes.

Si la hora a la que normalmente les acuestas a tus hijos es 9pm, mueve la hora de dormir 15 minutos cada tres días hasta que llegues  a la hora en que normalmente se acostaban, o la hora que quisieras que se acuesten.

Dependiendo de la edad  que tengan tus hijos va haber un poco de resistencia a cambiar la hora. Motívales con recompensas, hazles un diario de sueño si ya saben leer, maneja un calendario de sueño con caritas felices y tristes para los más pequeños…

Establece una rutina de sueño

Si tenías una buena rutina de sueño antes de que las cosas se estropeen, trata de volver a implementar esa misma rutina o lo más parecida posible.  La familiaridad le va a ayudar a tu pequeño a adaptarse a los horarios más fácilmente que si intentas algo nuevo.

Si, por el contrario, es la primera vez que vas a implementar una rutina de sueño, déjame decirte que tener una rutina previsible y repetitiva a la hora de dormir va hacer que tu vida sea mucho más fácil.  Cuando el cuerpo y mente de tu hijo empieza a asociar cosas como el baño, ponerse la pijama, lavarse los dientes, leer un cuento, todo en el mismo orden y misma hora todos los días, estimula la producción de melatonina y hace que dormir sea  más fácil. 

De verdad, no puedo recomendar lo suficiente la importancia que tienen las rutinas a la hora de dormir.  Una vez que tengas una rutina consistente vas a ver la diferencia.

Controla el tiempo

Actividades como el baño y los cuentos son súper divertidas para los niños pequeños, por lo que no te sorprendas si empiezan a pedirte que se alargue el tiempo en la tina o que le leas un cuento más. A veces podrías pensar y bueno, no pasa nada si hoy le cuento un libro más.  Y aquí es donde la mayoría de papás se equivocan, cuando cedes este tipo de pedidos puedes esperar que se repita todas las noches y en poco tiempo te vas a dar cuenta que quien tiene control de la rutina es tu hijo y no tú.

Si te pasas todo el tiempo jugando a ser el policía, un cronómetro podría convertirse en tu mejor amigo para controlar el tiempo.  Y por tonto que suene, te podría quitar la etiqueta de “mamá mala” porque la culpa pasa al cronómetro. Se puede razonar con la mamá, pero el cronómetro es totalmente inalterable.

Ten en cuenta que la rutina debe durar entre 20 – 30 minutos. Date el tiempo de escribir la rutina, revisa con tu esposo para que todos estén de acuerdo y disfruten de este momento. Lo mejor es que papá y mamá hagan la rutina completa, pueden alternarse cada, esto ayuda a que su hijo sea flexible a la hora de dormir.

Apaga las pantallas

Una de las cosas que ha hecho la pandemia es que el uso de pantallas aumente notablemente.  Y no es para menos, los papas necesitamos tiempo de paz y tranquilidad para poder cumplir con todas nuestras obligaciones y no hay nada más eficaz para lograr esto que las pantallas, sean programas de televisión, vídeos en el celular/ipad o juegos de vídeo si tu hijo ya es más grande.

El problema con las pantallas, de cualquier tipo, es que emiten una gran cantidad de luz azul.  Nuestro cerebro asocia esta luz azul con la luz del sol, por lo tanto con el día, así que cuando tus hijos están expuestos a estos aparatos antes de dormir puedes tener el efecto contrario al que quisieras.  En lugar de apagar su sistema y alistarlos para dormir, les enciendo nuevamente y esto hace que les cueste mucho más conciliar el sueño. Así que, es mejor que el tiempo de pantalla sea en la tarde, por lo menos dos horas antes de la hora de acostarles.

Esto mismo aplica para adultos, así que si estás teniendo problemas para dormir trata de leer un libro en lugar de ver TV.

Apaga la luz y asegúrate que el cuarto esté totalmente obscuro

Y ya que estamos hablando de la luz, vamos a dar vuelta las cosas y hablar de la importancia de la obscuridad.  La producción de melatonina se activa con la obscuridad así que asegúrate que el cuarto de tu hijo esté totalmente obscuro a la hora de dormir, y con esto me refiero a que no entre nada de luz por la ventana ni por el pasillo.  El cuarto obscuro hace la diferencia a la hora de dormir, así que si el cuarto de tu hijo es muy claro te recomiendo que inviertas en hacer que sea totalmente obscuro, o simplemente tapes la luz con fundas de basura.  Cuando tu hijo ve luz en medio de la noche puede confundirse y pensar que ya es de día y créeme ¡no quieres que esto pase!

Recuerda que tú, junto con tu pareja, pones las reglas

A veces, haber experimentado algunas indulgencias a la hora de dormir, puede convertir a tu pequeño en un excelente negociador. Podrás oír algunos argumentos de por qué no es hora de dormir durante los próximos días y, potencialmente, durante los próximos ocho a diez años. Afortunadamente, la crianza no es un estado de democracia. Podríamos decir que es una dictadura donde la mamá y el papá ponen todas las reglas. No te dejes llevar por la presión, porque como dije antes, las 8 de la noche va a ser la hora de dormir durante varios años. Mientras más pronto tus pequeños acepten esta norma, con sus excepciones por supuesto, más fácil será para todos.

Espero que el regreso virtual a clases no sea tan duro y que poco a poco todos se adapten a tener estructura y rutinas consistentes. Si algo les puedo prometer es que, sin importar la edad de sus hijos, nada les va ayudar más en su año de escolar  que dormir lo suficiente. Van a ser más felices, se van a desarrollar mejor socialmente y van a estar listos para aprender.

Dulces sueños,

Paula

paula@debebesysueno.com