Ansiedad por separación? 8 consejos que pueden ayudarte

Tener hijos y criarlos conlleva una gran responsabilidad. Vivimos en una época en la que estamos a un  click de toda la información que necesitamos, entre internet, redes sociales y la gente a nuestro alrededor, es muy fácil sentirte abrumada con información que se contradice y encontrarte con sentimiento de culpa o cuestionar tu rol como mamá.  Yo veo esto con mucha frecuencia con mamás de bebés que no duermen bien.

Una de las situaciones en que las mamás me dicen “estoy haciendo algo mal” es cuando los bebés están atravesando ese momento llamado ansiedad por separación.  Es ese momento tan difícil, desafiante y frustrante en la vida de mamá, cuando tu bebé pierde la cabeza porque no estás cerca.

Los bebés podrían pasar por un proceso similar a esto: “mi mamá no está aquí, mmm eso quiere decir que está en otro lugar y yo preferiría estar ahí con ella…. necesito que esto pasé, así que necesito  que me escuche, haré una escena escandalosa que ni se imagina”. Y es en este momento que te preguntas como mamá si estás haciendo algo mal.

Después de todo un bebé bien adaptado debería poder quedarse tranquilo y sentirse seguro si se separa un rato de mamá, ¿verdad?  “Y es que, Ana de la oficina me dice que su bebé se queda tranquilo y contento con su niñera, incluso por la noche y el otro día leí en el grupo de mamás de Facebook de otra mamá que su bebé juega solo durante largo rato y eso le da tiempo para ella.”

Hay dos cosas que necesitamos tomar en cuenta:

Primero que nada no te compares tú ni compares tus hijos con otras mamás o bebés, menos aun cuando esto sale de redes sociales.  Igual que todo lo demás en Facebook e Instagram, todas estas historias parecería que salen de mundos paralelos y todos los bebés son diferentes al igual que cada familia.

Y lo segundo es que  la ansiedad por separación es totalmente normal, de hecho esperamos que llegue este momento que, sin lugar a duda,  es un signo saludable del vínculo entre mamá e hijo.

Entonces, ¿qué es exactamente?

La separación por ansiedad se manifiesta normalmente alrededor de los 8 meses (pero podría suceder un poco antes o un poco después), cuando tu bebé empieza a darse cuenta que las cosas siguen existiendo a pesar de no estar a la vista. Es un hito cognitivo conocido como «permanencia del objeto» que se define como «la comprensión de que los objetos continúan existiendo incluso cuando no se pueden observar».  En otras palabras, fuera de vista ya no significa que no existe.

Así que mientras tu bebé empieza a entender este concepto, se da cuenta que tú, su persona favorita en el mundo entero, no está ahí, está en otro parte.  Y podría pasar que no regrese.

Y cuando piensas en esto y en cómo se van desarrollando los bebés, es  fascinante pero al mismo tiempo es desgarrador. Darse cuenta de esto, les hace entrar en estado de pánico.  Solo el hecho de pensar que tus papás se van y no van a regresar puede causar ansiedad a cualquier edad, lo mínimo que puede hacer un bebé es demostrar de forma muy efusiva su reclamo. Después de todo tu bebé te necesita para subsistir y no puede concebir la idea de no tenerte.

De todos modos, eso es lo que sucede en el cerebro de tu pequeño cuando de repente comienza a tener un ataque cada vez que sales de la habitación.  Es normal, es natural y es una señal de que tu pequeño está aprendiendo y de que tiene un apego seguro a sus padres.

Pero, como muchos de ustedes saben, esto también quiere decir que dejarles con una niñera o en la guardería puede ser un show de horror.

Lo que realmente queremos saber  como papás, o al menos lo que yo quería saber cuando me pasó con mis hijas, no era la razón de este comportamiento, sino cómo puedo prevenirlo.

Y la verdad es que no quisieras hacerlo si pudieras. Lo que quiero decir realmente es, ¿no te quedarías devastada si le dejas a tu pequeño con un extraño y se quedarían totalmente tranquilo? “chao mamá, nos vemos en la cena!”o “no se preocupen por mí, disfruten de su noche!”

Creo que esto sería un poco más preocupante que unas pocas lágrimas y gritos. Obviamente, queremos mantener las cosas lo más tranquilas posible, y si estas luchando y sufriendo con un niño que se pone muy nervioso e irritable cada vez que tienes que salir hacer algo durante el día o quieres salir por la noche, tengo algunos consejos que te pueden ayudar a manejar mejor esta situación hasta que esta fase pase:

Predica con el ejemplo

Tu pequeño sigue tus señales, así que si no estás dispuesta a perderle de vista, probablemente, y de manera inconsciente, pueda que no se sienta seguro si no estás cerca. Así que lo mejor es que destines un espacio para que tu bebé pueda jugar sin tu supervisión directa. Es un pequeño ajuste con un tremendo impacto.

No lo evites

Aprender sobre la separación y el reencuentro es un hito importante, así que no tomes el camino fácil de estar con tu pequeño las 24 horas del día, los 7 días de la semana hasta que tenga 7 años!  (esto pasa, ¡créanme!) Déjale saber que está bien que  se moleste cuando te vas, y asegúrale que siempre vas a regresar. Si hay un poco de lágrimas, está bien. Este es un concepto muy importante al que deben adaptarse.

Empieza despacio

Una vez que tu pequeño empieza a demostrar que entiende que pasará un rato con otras personas diferentes a sus papás, haz salidas cortas. No planees una salida a cenar con cine incluido o encargarles toda la noche las primeras veces.

Comienza con alguien familiar

A los bebés normalmente les va mejor cuando les dejas con personas que ya conocen y que tienen confianza, como  algún familiar o amigos cercanos.  Así que empieza por pedir ayuda a tus papás, hermanos, suegros, amigas las primeras veces y sal por lo menos una hora.

Quédate cerca por un rato

Después de que llega  la niñera, abuela, amiga, o quienquiera que va a cuidar a tu pequeño, planea quedarte cerca por una media hora.  Ver que es alguien con quien te llevas bien y te es familiar le va ayudar a sentirse seguro y tranquilo.

No te escapes

Algunos de nosotros hemos intentado por lo menos una vez de distraer a nuestro pequeño y escaparnos por la puerta de atrás sin que nos vea y obviamente sin despedirnos. Al fin y al cabo es el momento de la despedida el que provoca la reacción de nuestro pequeño, verdad? Pero, incluso si la despedida provoca algunas lágrimas, es importante que tu pequeño entienda que tienes que salir algunas veces y que vas a regresar. Cuando no te despides, tu pequeño se va a sentir engañado e inseguro.

Establece una rutina de depedida

Al igual que a la hora de dormir, una rutina de despedida le va a ayudar a reconocer y a aceptar la situación más fácilmente. Una frase clave, un número determinado de besos y abrazos  y una indicación clara de cuando vas a regresar pueden ser el equilibrio perfecto para que se sienta tranquilo.

Habla de forma que ellos entiendas

En vez de decirles cuánto te vas a demorar, diles cuándo vas a regresar en función de su horario. Así que evita decirle “regreso en dos horas”, le puedes decir que regresas después de la siesta, antes del almuerzo, después de la cena…

Nada va a prevenir que tu hijo se ponga un poco bravo cuando te vas (y como dije ante, da gracias al cielo por esto, porque si no se pusieran bravos, nos causarían mucho dolor), pero definitivamente puedes mantener la queja al mínimo.

Ahora, debo dejar claro que estas técnicas que sugiero son para bebés que están lidiando con ansiedad por separación ordinaria.  También existe una condición que se llama Desorden de Separación por Ansiedad que es, obviamente, más grave y lo mejor es que lo hables con el pediatra si sospechas que a tu pequeño le podría estar afectado.

Pero para el día a día normal y corriente cuando intentas salir de casa por un par de horas, estos consejos te pueden ayudar a solucionar el problema, o al menos atenuarlo. Se consistente, amorosa, comprensiva, usa comunicación asertiva y mantente tranquila. En poco tiempo, tu hijo comprenderá el concepto de que te vas y vuelves y todo va a ser más fácil.

Dulces sueños,

Paula