4 consejos para que tu bebé duerma mejor

Muchas veces es difícil tomar la decisión de hacer un entrenamiento de sueño a nuestro bebé.  Por más cansadas que nos sentimos, nos auto convencemos que podemos lidiar con las malas noches, que no es tan grave, que las cosas ya van a mejorar… y la realidad es que la mayoría de bebés que tienen problemas de sueño en la infancia siguen teniendo en los siguientes 3-5 años.

Es mejor hacer algo pronto si de todas maneras vamos a terminar haciendo en el futuro.  Mientras más chiquitos son los bebés, aprenden más rápido.

Acá les pongo 4 consejos que pueden ayudar a que sus bebés duerman mejor, a veces un pequeño ajuste hace toda la diferencia.

Mantén el cuarto obscuro

La luz, natural o artificial, manda un mensaje a nuestro cerebro de que es de día y que no es hora de dormir.  La producción de la melatonina se activa con la oscuridad, así que empieza a apagar las luces y obscurecer el cuarto de tu bebé una hora antes de acostarle (esto incluye también la luz de los aparatos electrónicos como TV, laptop, celular…, los cuales emiten una luz azul que es desfavorable durante el proceso de acostar a tu bebé).

Tener un “blackout” o unas buenas cortinas que obscurezcan el cuarto es una excelente inversión, especialmente en bebés y niños madrugadores y son de gran ayuda durante las siestas también.

La temperatura correcta

Los papás tendemos a ser obsesivos con la temperatura cuando llegamos del hospital con nuestro bebé. Ponemos un calentador, estamos constantemente revisando el termómetro, ponemos a nuestros bebés tres capas para dormir, les envolvemos y les ponemos una cobija.  Y la verdad es que, al igual que nosotros, duermen mejor cuando están calientitos en un ambiente fresco.

Si eres de los que necesitas un número, la temperatura ideal es entre 18°C y 21°C.  Asegúrate que tu bebé este lo suficientemente caliente, pero no dejes que tenga calor porque esto puede hacer que tenga dificultad para dormir y que le salgan granitos.

Menos es más

Cuando esperamos un bebé queremos comprar de TODO, preparamos el cuarto con tanta ilusión, ponemos juguetes en la cuna, colgamos el móvil que hace que la cuna se vea hermosa! Por mucho que para nosotros se vea relajante, para el bebé el móvil es una verdadera fuente de fascinación y estimulación, lo cual es buenísimo pero no en el momento de dormir. 

El ruido blanco es muy bueno para aislar el ruido, si durante las siestas hay ruido y eso despierta a tu bebé entonces usa ruido blanco.  Si en la noche a la hora de dormir a tu bebé hay ruido, usa mientras dure el ruido.

Para los niños pequeños que se asustan en la oscuridad, puedes usar una luz baja.

¡A la hora de dormir, lo mejor es que el cuarto sea lo más aburrido posible! La cuna debe ser solo para dormir, así que evita poner juguetes.

Se predecible, ¡ten una rutina consistente!

Una rutina estructurada y consistente todas las noches es la clave para una buena noche de sueño, sin importar la edad pero especialmente en los bebés y niños. Una vez que su cuerpo y mente reconocen las señales que indican que se está acercando la hora de dormir, comenzarán a prepararse con el primer paso de la rutina.  Empieza a bajar su energía, sus músculos se relajan, la producción de melatonina inicia y para el momento que le das el beso de buenas noches estará listo para un sueño largo y reparador.

Para terminar

Enseñarle a tu hijo a desarrollar habilidades para dormir bien no es algo que se logra de la noche a la mañana, toma tiempo, paciencia, requiere de mucha repetición y dedicación por parte de los papas. Pero para quienes están desesperados y necesitan descansar  un poco más, pueden aplicar estos consejos desde esta noche y lograr unas horas extras de sueño en sus bebés.

Pueden trabajar en el resto una vez que estén más descansados.

Dulces sueños,

Paula